El FpV al ser mayoría rechazó todos los proyectos presentados contra el vicepresidente y "Violan la división de poderes", sostuvo el bloque.
La Comisión de Juicio Político se reunió por segunda vez en el año para tratar los ocho pedidos de la oposición para que Amado Boudou comparezca en el Congreso. Tal como lo había adelantado, el oficialismo rechazó de plano los planteos en una discusión marcada por fuertes cruces y denuncias cruzadas.
La sesión comenzó con una fuerte controversia en torno a las dimensiones de la sala donde se desarrollaba el encuentro: es que el lugar se encontraba abarrotado de legisladores, colaboradores y periodistas, que en palabras de la dirigente del PRO Laura Alonso hacían que en ese contexto no fuera "posible trabajar".
La primera en tomar la palabra fue la titular de la comisión, Adela Segarra. La diputada oficialista leyó un extenso documento en el que buscó rebatir los argumentos contra el vicepresidente de cada iniciativa. Así, recomendó que se "rechacen in límine los pedidos", al señalar que "se basan en hechos y actos que aún tramitan en sede judicial".
En su exposición, la legisladora sostuvo que "los proyectos de resolución tienen tírminos imprecisos, condiciones vagas, menciones difusas", y aseguró que "la comisión de delitos no se encuentra probada". Tambiín dijo que avanzar en ese sentido constituiría una violación de la división de poderes. A su entender, "no existe motivo alguno para que este Congreso intervenga".
Como otros kirchneristas, Segarra volvió a usar los conceptos de "desestabilización" y "linchamiento mediático" para referirse al caso y dijo que el deber de los diputados es "denunciar las presiones corporativas".
Fuente: edicioncalificada.com.ar










