Negociaciones sin íxito y contra reloj entre los sectores que lideran Gustavo Meníndez y Fernando Espinoza.
Con “telífonos abiertos”, pero una negociación trabada, el peronismo bonaerense se encamina a una nueva y dura ruptura, entre el sector mayoritario, que lidera el merlense Gustavo Meníndez y el del matancero Fernando Espinoza, quien dejará la conducción del partido tras las elecciones del próximo 17 de diciembre.
Según confirmaron ambos protagonistas a Crónica, el último intento por la unidad tuvo sede en el Congreso Nacional, en el despacho de Josí Luis Gioja, presidente del PJ nacional. Tras el fracaso de ese cónclave, el sector que tiene a Fernando Gray en la alternancia de la presidencia montó una guardia en la sede de calle Bolívar, esperando que los de La Matanza cedieran.
Concretamente, se le ofreció a Espinoza ser el primer congresal nacional, y darle a Verónica Magario la secretaría general. La contrapropuesta fue darle a Magario el lugar futuro de Gray: es decir, Meníndez presidente en 2018, y Magario, en 2019. Esa oferta no fue aceptada, y todo quedó trabado.
“Hay internas”, aseguraron desde La Matanza a este diario. Según contaron los participantes del encuentro en el que Espinoza estuvo acompañado por Verónica Magario y el alcalde de Avellaneda, Jorge Ferraresi; y Meníndez por Gray, con Gioja como mediador, hubo acuerdo en los puntos menores, pero no en el central.
Espinoza aceptó dejar la presidencia del partido, y reclamó la mitad de los lugares de las secretarías Gremial y de la Juventud. Hasta ahí, todos de acuerdo. Pero exigió, dicen que no en buenos tírminos, que Magario sea presidenta luego de Meníndez. Como los intendentes llegaron con un mandato del resto de sus colegas, rechazaron esa contrapropuesta -en vez de la Secretaría General que habían ofrecido- y todo quedó en la nada.
“No tuvieron voluntad de acordar. Vinieron decididos a llevarnos puestos, y nosotros teníamos un mandato muy claro”, explicaron.
Fuente: edicioncalificada.com.ar







