NOTA DE OPINIÓN: Nazareno Etchepare
En un mundo donde se habla del uso de armas nucleares en suelo europeo, una economía doméstica que no da indicios de despegar hasta que venga una nueva gestión, y donde todo gira en torno a una Vicepresidente que busca soluciones judiciales hacia adelante mediante una eventual candidatura; el Presidente brilla por su ausencia.
Todo en torno a la situación judicial de la Señora
La realidad política de nuestro país es eso que ocurrió durante el cierre de los alegatos en la llamada “Causa Vialidad”, donde Cristina Fernández se focalizó en una defensa política; pues hasta la fecha no cuenta con pruebas que desmientan todo lo que la sociedad ya sabe sobre el latrocinio que realizaron junto a su difunto marido. Los conceptos allí vertido por la vicepresidente, han sido lo más parecido a una amenaza a quienes están al frente de la acusación, “¿Se imagina Dr. Gorini, que esto le pase a usted? Esta lamentable escena sucedió al tiempo que “Los Copitos” sumaban integrantes a la conspiración y “La Jefa” agradecía la protección de la Virgen. En nuestro país un dudoso atentado ejecutado por gente que estaría fuera de sus cabales ha tenido más centralidad mediática y política que el proceso más importante desde el Juicio a las Juntas y la presencia de un avión cargado de supuestos terroristas de las fuerzas iraníes Al Quds y sus pares del servicio de inteligencia bolivariano ya liberados.
Mientras tanto, y para beneficiar en su situación judicial a la Vice, el Senado votó el aumento de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, ya que la fenomenal crisis social que se esta gestando no estaría siendo detectada por el radar de un gobierno que tiene todas sus energías focalizadas en la impunidad y en la candidatura de Cristina Fernández. En sintonía con ello está la propuesta de suspender las PASO, que solo favorecería al oficialismo, pero también ronda la cabeza a algunos emergentes que sueñan el sueño adolescente y caprichoso de destacarse en los próximos comicios. Mientras tanto, proyectos como la ley de alquileres siguen durmiendo el sueño de los justos, sin solución a los problemas reales de nuestro país.
La economía de Massa
Las escuchas del ex ministro de seguridad de la Provincia de Santa Fe, Marcelo Saín, dejaron expuesto la bestialidad de la gestión de la epidemia de Covid 19 en nuestro país. Se supo que el funcionario dijo: “Había una mina paseando el perro. La hicimos detener, la tenemos enjaulada acá con los perros y todo. No van a comer por tres días. La tenemos acá abajo, habilitamos una sala especial. Está llorando y la vamos a dejar llorando 10 o 12 horas, sin comer y sin agua”. Luego no debe sorprendernos la foto del cumpleaños en Olivos y otras violaciones a los DDHH que han sido parte de este caos que hemos vivido durante casi desde el comienzo del gobierno de Alberto Fernández. En efecto, el comportamiento del funcionario ha sido el que el mundo, menos nuestro gobierno, condena en China cuando de perseguir a opositores se trata.
Sergio Massa y Alberto Fernández
El ministro de Economía, Sergio Massa, y el presidente Alberto Fernández.
La economía sigue sin encontrar rumbo, el dólar soja le ha aportado al gobierno algo más de U$S 8,000 millones, pero el ministro Sergio Massa aún no tiene las riendas de la situación, quien sigue bajo la presión de la vicepresidente. El dato de 36% de pobreza no calma los ánimos en una gestión que ve a la indigencia trepar a niveles históricos, en torno al 8,8%, es decir cuatro millones de argentinos no llegan a los ingresos necesarios para satisfacer la canasta básica de alimentos. Este dato no puede modificarse en un país donde las tres fábricas de neumáticos suspendieron sus operaciones por un reclamo gremial que es la frutilla del postre de un dislate de costos que impide trabajar normalmente. En efecto, esta en peligro no solo la provisión de este insumo, sino que además pone en riesgo la producción de automóviles. Mientras tanto, la ex ministra Silvina Batakis, aquella que afirmaba que los dólares no son para hacer turismo, fue sorprendida en el Apple Store de Quinta avenida en New York, esperando para adquirir el nuevo iPhone 14.










