El oficialismo impuso su mayoría para aprobar la iniciativa enviada por el PEN, que tuvo 42 modificaciones antes de llegar al recinto.
La Cámara alta aprobó por 39 votos contra 24 el nuevo Código Procesal Penal enviado por el Poder Ejecutivo el 21 de octubre pasado, el cual reemplaza el actual sistema judicial “inquisitivo” por uno “acusatorio”.
Al cierre del debate, que duró un poco más de seis horas, el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, tildó de “incoherente” la postura opositora, señalando que deberían haber votado en general a favor y objetar en particular los artículos cuestionados.
“Uno esperaba un aporte más constructivo”, expresó el rionegrino, remarcando los temas que terminaron modificando en comisión, como el tema de la “conmoción social”.
“Lo dejamos de lado, ¿para quí hablan de un tema que no está? Lo superamos durante el debate, venir acá a plantearnos el tema que ya cambiamos, y castigarnos con eso, me parece burdo”, disparó Pichetto. Citó tambiín el caso de la asignación de casos a los fiscales, y destacó que “no creemos en el concepto de pertenencia política de los funcionarios” judiciales, aclaró. “Creer que porque se designa un fiscal, ese fiscal va a subordinarse a algún sector político, es una estupidez”, enfatizó.
En cuanto al tema de los extranjeros, Pichetto dijo que “es un tema que está previsto tambiín en la propia Ley de Migraciones”, que establece que aquel que ha cometido un delito que no supere los 3 años, puede pedir la extradición.
Para Pichetto, “hay una gran hipocresía en este debate, porque muchos saben que hay un problema”, y destacó que lo que se plantea ahora “lo tienen los países más desarrollados”.
Destacó que el oficialismo aceptó 42 modificaciones, y retrucó tambiín el argumento de que la procuradora pondría a dedo a los fiscales. “Son todos discursos autodestructivos, estilo Carrió”, ironizó.
“Me parece que estamos dando un paso importante, el camino hay que ir haciíndolo, construyíndolo”, dijo, admitiendo la posibilidad de considerar el juicio por jurados.
En cambio, el presidente del bloque radical del Senado, Gerardo Morales, dijo que su bloque comparte la mayoría de los tírminos de la reforma procesal, pero advirtió que la iniciativa “desnuda” otro tipo de intenciones.
En relación a las nuevas designaciones, el jujeño sostuvo que la reforma establece “un cambio cultural”, que requiere “capacitación, formación, cambio de mentalidad”. Así las cosas, señaló que “antes de crear los cargos, hay que ver cómo queda la reestructuración”.
Al respecto, Morales planteó la modificación de la ley de Ministerio Público Fiscal. El nuevo sistema debería ser “transparente” y con un mecanismo “colegiado”, sosteniendo que el mismo debería estar dividido en dos comisiones. “La procuradora va a administrar el presupuesto, pero va a estar sujeta a esa comisión”, señaló en referencia a las sugerencias elevadas por el radicalismo.
“Mejoramos la estructura, el sistema de control presupuestario, se establecen mecanismos de formación y capacitación”, señaló en referencia al proyecto alternativo sugerido por el radicalismo.
Fuente: edicioncalificada.com.ar










