"Pareciera que estamos en el 2001", dijo Fito Paéz en el Lollapalooza

El rosarino debutó en el festival con una artillería de canciones inolvidables.
¿Quiín dijo que todo está perdido? Entre posturas bucólicas y mensajes anodinos, Fito Páez se abrió lugar en la grilla del Día 2 del Lollapalooza 2019 con el poder de sus canciones .

De traje, zapatillas, camiseta multicolor y gafas oscuras, Páez no escatimó en hits, en un alto de su Ciudad Liberada Tour. Sus amores, siempre presentes en su música, atravesaron el set list desde el comienzo.

"El amor despuís del amor" (que fue escrita para la madre de su hijo Martín, su ex pareja Cecilia Roth) rompió el hielo para seguir con "Tu vida mi vida" (dedicada a su actual pareja, Eugenia Kolodziej).

"La presento a Anita Álvarez Toledo como una de las mejores cantantes argentinas", dijo, y ella respondió, a la altura, con un virtuoso juego vocal, como supo hacer Claudia Puyó en otras ípocas.

"¡Maravilloso!", lanzó Fito, y la gente se largó con el primer "olí olí olí olí, Fito, Fito". Inmediatamente llegó "11 y 6", y ya no hubo quien no cantara. ¿Alguna duda de por quí no hay grieta política que pueda hundir a este artista? Sus canciones son inmortales.

Como un director de una orquesta de almas, Fito se sacó los lentes, movió las manos y no paró de hacer cantar a la gente: "¿Ahí estamos, ves?". Despuís se puso los lentes y volvió a su escritorio, el teclado, su lugar en el mundo.

Bien al frente y surtido con muchos vasitos de agua sobre un cubo lateral. Hubo palmas, gritos, un cartel de "temazo". No faltó nada. La mística de
los pobres aumentó con "Circo beat" y una arenga muy suya.

"Les quiero pedir una sola cosa, ahora va a venir un estribillo genial y hay que dejar la vida en algo, hay que dejar la vida. ¡No te escucho, Buenos Aires!", exclamó.

Las órdenes no terminaron ahí: "Es el momento de prender los celus e iluminar desde abajo". El mar de estrellas digitales no se hizo esperar y arriba, Fito y su banda acompañaron con "Brillante sobre el mic".

Pasaron "Ciudad de pobres corazones", "A rodar", "Mariposa technicolor"; hombres y mujeres de todas las edades se sumaron a cantar como si no hubiera un mañana.

El sumun llegó con "Y dale alegría a mí corazón" o cómo convertir en íntimo un predio con decenas de miles de personas enfocadas en un solo objetivo. Quiín sino Páez.

Fuente: edicioncalificada.com.ar