Si bien reiteró su solidaridad con el jefe de Gabinete el presidente de la Cámara de Diputados advirtió que “no lo habilita a ensuciarlo” ni a íl ni a Espinoza.
A sólo seis días de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la interna del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires alcanzó su clímax con fuego cruzado entre los precandidatos a gobernador Aníbal Fernández y Julián Domínguez.
Luego de que el programa de Jorge Lanata denunciara un supuesto vínculo de Fernández con la efedrina y el triple crimen de General Rodríguez, el jefe de Gabinete no sólo desestimó las acusaciones, sino que disparó contra Domínguez. “Hablan de cómo combatir el narcotráfico, que empiece a no comprarle droga a los transas”, dedicó a su contrincante, a quien criticó por "invertir una millonada" para "publicitar" en Clarín.
El presidente de la Cámara de Diputados no se quedó callado y, si bien reiteró su solidaridad con Fernández, fue categórico: “Esto es intolerable y nos daña a todos”.
“El hecho de que el jefe de Gabinete haya sido objeto de una denuncia mediática no lo habilita a ensuciarnos ni a mí ni a Fernando Espinoza”, advirtió Domínguez en una conferencia de prensa en el histórico Cafí de los Angelitos, donde buscó dar por terminada la polímica.
A travís de un comunicado leído, el titular de la Cámara baja insistió en solidarizarse con su rival en la interna bonaerense, al asegurar que “cuando se ataca a un compañero, atacan a todo el conjunto”.
“Siempre construí desde el respeto y el dialogo y sin descalificaciones, y no voy a cambiar mi centro. Pero fue inaceptable su denuncia infundada sobre el tema de las boletas, y ahora no vamos a tolerar esta nueva acusación”, garantizó.
Domínguez reconoció tener “diferencias” con el jefe de Gabinete “sobre políticas y estilo”, y detalló: “Él ha dicho públicamente estar a favor de la despenalización de las drogas y yo siempre sostuve una posición contraria. Como padre y militante político considero que este es un tema muy sensible y en donde se juega el futuro de nuestros pibes”.
No obstante, el legislador ratificó que “nunca descalificaría a nadie por lo que piensa” y agregó que “a la acusación, la cual hemos repudiado, es el propio Aníbal Fernández, sin ensuciar a nadie, el que tiene que responder, explicar y aportar racionalidad”.
En este contexto, adelantó que invertirá “los últimos cuatro días que quedan” de campaña para “contarle a la ciudadanía” acerca de sus propuestas. “No quiero entrar en el juego de la oposición que se beneficia de esta situación, como siempre hicieron, con fines electorales”, aseveró.
“Voy a seguir trabajando como lo hice hasta ahora para ganar la interna del Frente para la Victoria y ser el próximo gobernador. Respeto su trabajo, la libertad de prensa, pero nosotros no vamos a volver a hablar de este tema que particularmente no nos involucra”, concluyó Domínguez.
Consultado sobre si se comunicó con Fernández, el precandidato a gobernador bonaerense indicó: “Siempre intentamos comunicarnos para ratificar nuestra solidaridad”. Sin embargo, aseguró que “todos se sintieron afectados” por los dichos del ministro coordinador, ya que “esto daña al conjunto”.
El presidente de la Cámara de Diputados estuvo flanqueado por su compañero de fórmula, Fernando Espinoza; los diputados nacionales Carlos Kunkel, Roberto Feletti, Adriana Puggrós y Edgardo Depetri, además de Marcelo Fernández (CGERA) y Camilo Vaca Narvaja, yerno de la presidenta de la Nación, Cristina Kirchner.
Al concluir la conferencia, Espinoza reconoció sentirse “muy triste” por las declaraciones de Fernández. “Es una acusación contra todo el Frente para la Victoria, por eso nos solidarizamos”, aclaró, y repudió la actitud de “tratar de mezclar a un dirigente político con el narcotráfico a tan pocos días de la elección”.
“Los argentinos no somos tontos, sabemos que esto no fue casualidad”, finalizó el intendente de La Matanza y precandidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires.
Fuente: edicioncalificada.com.ar










